El turismo responsable

«Imagine la repercusión que puede tener el hecho de que un turista introduzca pequeños cambios en su comportamiento, desde utilizar las toallas durante más de un día, hasta contratar a un guía local o comprar productos locales. Ahora imagine esas pequeñas acciones multiplicadas por mil millones: ese es el poder de mil millones de turistas».  Taleb Rifa (Secretario General de la OMT)

¿Pensaste alguna vez que tus acciones de turista pueden afectar negativamente a los lugares que visitas? Por ejemplo, los fenómenos turísticos significativos pueden hacer daño al entorno natural, reducir la biodiversidad y provocar alienación social, estandarización o molestias a la comunidad local.

Para prevenir estas situaciones es necesario modificar nuestra manera de viajar, adoptando un enfoque sustentable al turismo basado en tres pillares, es decir la sostenibilidad social, medioambiental y económica. Además, es preciso crear un tipo de turismo responsable, que respete el entorno natural y la economía de las comunidades locales. 

Adoptar un estilo de viaje sostenible es más simple de lo que parezca: de hecho, no se trata de gastar más dinero ni de renunciar a los conforts. En cambio, hace falta cambiar nuestra actitud y unas costumbres, para ser más conscientes de nuestro impacto en el medioambiente. Pocos cambios de los cuales depende no sólo la protección del tejido social y económico de las comunidades que nos acogen, sino también su bienestar económico y cultural.

Sea cual sea el motivo del viaje, hoy el turismo tiene que suponer una visión de largo plazo, respetando tanto al viajero como al patrimonio natural, el entorno y la comunidad local, con el objetivo de darles a los viajeros la oportunidad de pasar unas vacaciones emocionantes y educativas a la vez, sin hacer daños a la gente del luego. 

Por eso el turismo sustentable tiene mucho que ver con nuestro bienestar, con el bienestar de la Tierra y de las próximas generaciones.

Ser un “buen turista” significa también actuar como un viajero responsable. De hecho, el turismo responsable se realiza siguiendo los principios de sostenibilidad, reconociendo el papel central de la comunidad de acogida y su derecho a liderar como protagonistas para el desarrollo del turismo en su territorio. El turismo responsable fomenta la interacción positiva entre la industria del turismo, las comunidades locales y los viajeros”. (Definición adoptada por la asamblea AITR el 9/10/2015 en Cervia, Italia). 

Viajar de manera responsable es un objetivo fundamental. Cada viajero, ya que se trate de viaje de negocio o de placer, puede contribuir a alcanzar este objetivo prestándole más atención a unas conductas muy sencillas antes, durante y después del viaje.  

A continuación, unos ejemplos prácticos. Buscar más información posible sobre el país que se visita, elegir operadores turísticos, compañías aéreas y hoteles comprometidos hacia las comunidades locales y el entorno natural; adaptarse a las costumbres locales respetando las normas, apoyar las manifestaciones culturales y fomentar la artesanía local, abandonar los prejuicios, no ostentar riqueza y lujo en conflicto con las condiciones de vida local; utilizar aquellos servicios realizados y gestionados por la población autóctona, intentar no dejar huellas invasivas de nuestra visita, cumplir con los compromisos con las personas del lugar y sobre todo disfrutar la comida local. De hecho, la comida es una parte importante de la cultura de cada lugar. Elegir comida local, de km cero y biológico permite saborear productos más ricos y más respetuosos con el medioambiente, porque se trata de productos que no gastaron gasolina para llegar a la mesa. Por lo que se refiere a los regalos, además, es mejor optar para productos de artesanía local: la economía local apreciará mucho este gesto. 

 En resumidas cuentas, se trata de gestos pequeños. Sin embargo, es preciso ser conscientes de ellos, para respetar y proteger los equilibrios necesarios para una sobrevivencia sana, sostenible y rentable de los protagonistas de la experiencia turística.

Cuando se desarrolle correctamente con acciones compatibles, el turismo tiene un alto potencial de crecimiento, que sólo puede crear bienestar y riqueza cuando sea sostenible. El ecoturismo puede ayudar a resolver unos de los mayores problemas que afectan al mundo hoy, desde la pobreza hasta el cambio climático, y tiene también un impacto muy positivo en la generación de ingresos, en la creación de puestos de trabajo y en la educación.

El turismo responsable no sólo es una herramienta eficaz para luchar contra el paro y contra la recesión económica, sino que representa también una oportunidad de crecimiento por las economías locales – desde la agricultura hasta la artesanía -, de avance por los territorios y los paisajes, de recuperación de aquellos lugares antiguos que en caso contrario correrían el riesgo de ser abandonados, desde las aldeas antiguas hasta los pequeños pueblos de montaña o las zonas objeto de despoblamiento. El turismo sostenible es también una herramienta para valorizar tradiciones antiguas y preciosas, además de producciones y sistemas de producción auténticos y lejos de los circuitos intensivos, que conllevan miles de años de historia y cultura. 

Por eso, resulta fundamental que tu viaje sea sostenible: pocas decisiones sencillas van a hacer que cada vacación sea lo más natural posible, para viajar “de puntillas”, para explorar sitios nuevos sin destruirlos.

Para más información, visitar las páginas web de Associazione Italiana di Turismo Responsabile, o bien la web UNWTO donde se encuentra también el Código Mundial de Ética del Turismo de la Comisión Europea, o bien a nivel internacional el sitio internet de la International Ecotourism Society.

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