Abreviar la cadena de distribución de la comida significa reducir el número de pasajes entre productor y consumidor, con el fin de alcanzar el contacto directo entre los dos: esto puede beneficiar al consumidor por lo que se refiere al nivel de calidad y frescura del producto. Las comidas de temporada que llegan a nuestras mesas a través de un número reducido de transportes conservan más sus calidades organolépticas y su valor nutritivo.

Crear una cadena de distribución corta significa también recuperar el contacto directo con ciertas rutinas diarias relacionadas con la cultura de la comida, como la relación con la naturaleza, con las tradiciones y con los sabores del territorio y de también de territorios distintos, cada uno agregando sus propios productos y sus tradiciones específicas.

Elegir un tipo de comida cuya producción, distribución y consumo respete el medioambiente, los derechos de los trabajadores y del consumidor, significa actuar de manera sostenible hacia el medioambiente, la sociedad e incluso la economía: los pequeños productores que venden directamente en su propia empresa o en los mercados locales y que protegen el territorio y las comidas típicas llevando a cabo formas sostenibles de agricultura, pueden de actuar de esta manera gracias al renovado interés hacia la alimentación sostenible. 

Reduciendo el número de pasajes entre productor y consumidor, el consumidor puede tener acceso a productos frescos y de alta calidad a un precio reducido, mientras que el productor puede venderlos a un precio justo protegiendo los derechos laborales y los del medio ambiente también.  Crear una relación de fiducia mutua entre producción y consumo favorece el apoyo mutuo y hace que los consumidores puedan controlar en forma más directa los métodos de producciones.

Además, reducir las distancias supone también la necesidad de reducir la contaminación del aire: la agricultura sostenible intenta llevar a cabo la filosofía dicha “de kilómetro cero” tanto como sea posible, es decir la reducción de los kilómetros entre lugar de producción y lugar de consumo. Por supuesto, esto no se puede realizar por cada producto, porque no toda gama de comidas y nutrientes se puede recuperar en cualquier latitud; sin embargo, el uso prevalente de productos estacionales y locales, junto con el redescubrimiento de unas variedades de comida con propiedades organolépticas particulares, permite reducir el uso de producciones muy lejanas.

La agricultura sostenible se ocupa también de la gestión de los residuos, tanto los orgánicos como los de envases, reutilizando los primeros para estimular la fertilidad del suelo o para evitar su deterioro (a través del compostaje) y reduciendo los segundos, que se utilizan en los trasportes y en la venta al por menor. 

El tema de la comida, entonces, incluye varios ámbitos, como la salud, el medioambiente, la cultura y la economía, y abarca distintos tipos de sujetos locales: los ciudadanos-consumidores, las empresas, las administraciones públicas, con consecuencias en sectores como restauración, comedores públicos (escolares, hospitalarios) y privados, turismo local, artesanía etc.

Fortalecer tanto la producción como el consumo local sostenible no sólo es algo viable, sino que también ya se está realizando: en todas las provincias interesadas por el proyecto ERG ya se encuentran varias actividades que pueden definirse en el marco de la cadena de distribución corta sostenible: 

- existen varios proyectos institucionales realizados y desarrollados en colaboración con entes privados o con asociaciones del territorio, como por ejemplo los comedores públicos, el reutilizo de productos residuales de la gran distribución o de sectores alimentarios como el del pan, el apoyo a iniciativas de agricultura biológica y local a través de los mercados de productores, iniciativas culturales y para la defensa de la biodiversidad; 

- hay iniciativas privadas llevadas a cabo por dueños de restaurantes, distribuidores y otras formas de comercio que le dan prioridad o fomentan los productos de cadena de distribución sostenible

- por fin, numerosas iniciativas se llevan a cabo por parte de asociaciones y organizaciones de consumidores, que se ocupan de defender la cultura de la sostenibilidad y que valorizan a los productores individuales o bien las redes de productores biológicos, locales, sostenibles y justos.  

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